neologismos


Qué? No tuvieron lo suficiente? Bien, el mal nunca duerme (vean mis ojeras, si no), y aquí les dejo nuevos ejemplos de lo que no se debería decir. De nada.

  • Bizarro: antiguamente significaba valiente, aguerrido (del it. bizarro=iracundo). Ahora se usa para definir todo aquello que es raro, extravagante o insólito. Así el general San Martín, cuya iconografía lo muestra siempre serio, invencible y bizarro, al final, era un jodón y un loquito. Sólo le faltaba el morral en bandolera para parecerse a un diseñador gráfico. Entonces? La confusión viene del inglés bizarre, que sí tiene la acepción de raro y extravagante (creo que en francés también). Igual, ya se ha difundido tanto que cansa llevar la contraria…
  • Visualizar: a simple vista (je!) pareciera referirse al hecho de hacer visual o visible alguna cosa; hace mucho la gente sólo veía u observaba, tal vez miraba. De dónde salio este verbo? Hace rato que circula, y ha ganado su espacio por selección natural. Entonces? El método para construir aberraciones similares está al alcance de cualquier otario: tómase un adjetivo (digamos, táctil, por seguir con el juego) y añádese el sufijo izar. Voilá, ya tenemos un nuevo verbo: tactilizar=tocar. Directo a los noticieros, no? Se ve que para alguna gente, “ver” le suena a poco; así como zumo es más rico que jugo, visualizar es más “importante” que el humilde “ver”.
  • Educacional: relativo a la educación. Eh? De dónde salió esto? No se decía “educativo”? Sospecho que esto viene de una traducción literal del inglés “educational”, así como emocional se emparenta con “emotional”. Entonces? Sin embargo, el tema de los Rolling se tradujo como “Rescate Emotivo” (Emotional Rescue), no “Rescate Emocional”. Esta tendencia a la traducción automática va en aumento, sobre todo porque es más barato poner a traducir al cadete de la empresa que encargarle la traducción a un profesional. En fin…

A continuación, una escueta lista de neologismos aplicados constantemente y a mansalva por nuestros medios de difusión.

  • Pueblos Originarios: ex-indios. Antiguamente, los distintos grupos étnicos oriundos del continente americano eran llamados indistintamente “indios”, pero esto provocaba cierto tipo de confusiones geográficas, ya que indio también es el gentilicio de los nativos de la India. Hay dos términos que sirven para estos casos: indígena (lat. ende+genus = nacido allí) , o bien aborigen (lat. ab+origos = desde el origen). Entonces? Parece que por presiones y reclamos de las autoridades de la India (potencia nuclear que no quiere ser confundida con unos salvajes sudacas), los periodistas dicen ahora Pueblos Originarios (sigue siendo un término vago: ¿originario de dónde?).
  • Importante: ex-gran/grande. Ej: la valija de Pedro tenía un peso importante. Quienes repiten esta neobobada no hacen referencia jamás a la importancia, sino al tamaño superior a lo normal, o sea, grande. En la frase “Juancito es un salame importante”, no se alude a la categoría del susodicho, si no a la categoría de salame, que es superlativa. Se sospecha que proviene de los dichos de un tal Francella. Entonces? Como es difícil discernir cuándo se habla de tamaño y cuándo de importancia, avance al término siguiente.
  • Alto/a: ex-de categoría, a todo trapo, etc. Ej: Alta fiesta la del embajador de Polonia, eh? Este adjetivo-comodín reemplaza a una gran cantidad de adjetivos ponderativos (grande, lujoso, etc.) que, en boca de un adolescente suena fresco y espontáneo, no siempre en un adulto con una copa en la mano: alta nave, eh? Alta mina, eh? Alto Volta, eh?

Va fangulo.