memes


Quién no escuchó la famosa frase “porque en mi época…”? O esta otra, tan repelente para mí: “Todo tiempo pasado fue mejor”. ¿Qué significa esto?

En toda reunión en donde se encuentre al menos una persona más joven que Matusalén, en algún momento dejará caer la queja habitual. Que los jóvenes de ahora están en la joda, que antes había seguridad, que los chicos ya no pueden jugar en la vereda, que… En fin, creo que se entiende, no?
Cuando yo era chico (digamos, los años sesenta), ya se escuchaba esta frase. O sea, si dicen que esta época es una desgracia y hace cincuenta años no, se equivocan, porque tampoco aquélla era una buena época. Siguiendo el esquema rectilíneo, entonces, ¿dónde está esa Edad de Oro? Si cada generación dice que ANTES todo era mejor, ¿cuándo es ese antes? Si le preguntásemos a un señor de nuestra época colonial, ¿diría que la suya es una buena época? Sospecho que no.
¿Cómo se mide la bonanza de una época? ¿Por la economía? Supuestamente, la economía está mejor ahora que hace diez años ¿Por las libertades individuales? Estamos bastante mejor ahora que durante, digamos, la Roma de Nerón. ¿Por la expectativa de vida? En promedio, ha subido a unos 66 años, y se estima que llegará a 73 para el 2025. ¿Y entonces?
Ese señor que hace unos días me decía que durante la Dictadura de 1976 había menos inseguridad en las calles, ¿ésa era su medida de “una buena época”? Si le preguntáramos a un sobreviviente de Hiroshima (y pudiera contarlo, claro) , dudo que pueda recordar esos años con añoranza. Hace 200 años te podían matar en la calle, y no venía el equipo de CSI a buscar huellas digitales. La “seguridad” es un invento moderno.
Y sin embargo, sigo escuchando este tópico falaz. Porque (nos) mentimos cuando afirmamos que ANTES todo era mejor. A ningún neurótico le gusta su propia época: prefiere una era perfecta, más cercana a la fantasía que a la rigurosidad histórica.
Si a cada generación le toca una era peor que la anterior, entonces no hay futuro. Y no puedo estar de acuerdo con eso. Prefiero creer que la historia de los países es basculante, y oscila entre aparentes épocas buenas y malas. Que lo que fue bueno para unos, pudo haber sido un infierno para otros.
Y que nuestro presente, dulce o amargo, es la época en la que podemos vivir.

Cierro esta reflexión con el estribillo de Good Times are Now, de Roger Taylor (Fun in Space, 1981):

Vive el presente, es lo único que tenemos.
Nadie sale vivo de aquí.
La vida en el Futuro bien podría jamás ocurrir.
Vos sabés, ¡ESTOS son los buenos tiempos!

¿Cuántas veces nos sorprendemos afirmando cosas que no sabemos cuál es su origen? ¿De dónde viene aquella prohibición de comer sandía con vino tinto? No se sabe. Pero, como se lo escuchamos decir a nuestros mayores, lo repetimos ingenuamente.
Este tipo de concepto o “meme” ha probado ser muy resistente, y se propaga de generación en generación, casi sin cambios.
Es impresionante como, planteado un tema cualquiera, saltamos con uno de estos conceptos sin siquiera pensarlo. Para mejor entender el mecanismo, daré algunos ejemplos: primero la frase-detonadora, y luego la respuesta-refleja. Agárrense de las manos….

  • Frase: …. y sí, hay mucho robo, mucha inseguridad…
  • Respuesta: Con los militares estábamos más seguros!
  • F: Parece que violaron a una chica detrás de la estación…
  • R: Habría que agarrarlo al tipo y cortarle la p***, para que aprenda..! (1)
  • F: Qué manera de llover, eh?
  • R: Es el efecto invernadero, están arruinando el planeta..!
  • F: Che, que calor que hace..!
  • R: Es el efecto invernadero, están arruinando el planeta..!
  • F: A pesar que estamos en septiembre, todavía está fresco…
  • R: Es el efecto invernadero, están arruinando el planeta..!

Y así hasta la náusea. Una variante de este mecanismo es la propagación incontenible de pseudo-micro-polémicas:
- ¿A quién votás? ¿Fangio o Maradona?
- ¿Qué? (yo, con cara de otario).
- ¿A quién votás? ¿A Fangio o a Maradona? Dále, elegí…
(Aclaración: hay un programa de TV llamado “El Gen Argentino” en el que se invita a la gente a votar a diversas personalidades históricas, para resolver quién nos representa como argentino). A esta altura, soy preso de una santa cólera, y comienzo a insultar a los ancestros del interrogador, y también a éste. ¿Puede ser que cualquier pe**tudez que se difunda por la tele tenga que ser imitada en la vida real? ¿No hay temas de conversación?
¿Braden o Perón?¿Laica o gratuita?¿Liberación o dependencia? Bueno, esto tenía más tela como para una discusión, pero… ¿San Martín o Belgrano? ¿Porqué no terminamos de arruinar la velada y proponemos nuevas antinomias?

  • ¿Quién es más rápido: Flash o Superman?
  • ¿Quién es más fuerte: Hulk o La Masa?
  • ¿Quién se la banca más: Viloni o Rulo Verde?
  • ¿Quién es más malo: Lex Luthor o Kingpin?

No hay temas de conversación. Siempre se le reprochó a la televisión que anulara la charla familiar; yo creo que ése es su gran mérito. Las conversaciones en la mesa siempre han sido versiones caseras del noticiero (sombra de una sombra). Y nosotros, los escuchadores de todo, sólo tenemos una duda: ¿nos tiramos bajo un tren, o nos ahorcamos?

(1) Antiguamente, la idea de mutilación genital como castigo era más aprobada por las mujeres que por los varones, quienes se inclinaban por una Ley de Talión (“sabé’ como le van a dar a ése en la cárcel, no? Je, je…”). Hoy se escucha más a hombres hablando de castración (lo que debería ser antinatural, no?).

Existen pocas personas que no se hayan entretenido, en cualquier momento de su vida, en recorrer en sentido inverso las etapas por las cuales han sido conseguidas ciertas conclusiones de su inteligencia. Frecuentemente es una ocupación llena de interés, y el que la prueba por primera vez se asombra de la aparente distancia ilimitada y de la falta de ilación que parece median desde el punto de partida hasta la meta final.
Edgar Allan Poe

Hace no mucho estaba trabajando, con la radio de fondo, muy concentrado en lo que hacía. Sin embargo, me encontré angustiado, pensando en la Muerte. Me sorprendió bastante, porque era una emisora que pasa casi exclusivamente música, sobre todo a altas horas de la noche, que es el momento del día en que puedo trabajar en mis cosas, tranquilo. No suelen hablar de casi nada, menos de la muerte.
-¿Y cómo vine a parar acá..? Entonces me puse a hacer memoria. Me costó, pero creo que encontré la secuencia correcta.
En la radio estaban pasando un tema de Travis. Como, en general, no anuncian la música que pasan, deduje que era Selfish Jean, ya que este mismo nombre aparece varias veces en la letra de la canción. Lo pesqué enseguida, porque ya existe una novela de Cate Sweeney con ese nombre. Traduje para mí como Jean la Egoísta, pero también me sonó a Selfish Gene (Gen Egoísta), lo cual me recordó un libro de 1976 de Richard Dawkins, “The Selfish Gene”.
En ese libro, se considera la evolución cultural como análoga a la evolución biológica y, en general, como análoga a todo proceso evolutivo; postula como “replicador” al meme, neologismo creado por su semejanza fonética al termino “gene” y, por otra parte, para señalar la similitud de su raíz con memoria y mímesis (mimème).
Y esto de Meme, por afinidad, fue asociado con el meme informático, esa especie de consigna que se pasa de un blog a otro; por ejemplo, “Ocho cosas que nadie sabe de mí” (y que a nadie le interesan demasiado) o “Cinco temas que te marcaron”, etc. Y, nada más por escorchar, me hice una lista mental de cinco temas para (como en ese momento) oir mirando la lluvia. No llegué ni a cuatro.
Empecé por Matte Kudasai (King Crimson), luego Lo que dice la lluvia (Serú Girán). Sabía que me guardaba para el final “Till Then” de los Mills Brothers, pero esto me llevó a un capítulo de Millennium (Matryoshka, 1999), en el cual un anciano moría con este tema de fondo. Era una escena bella y pacífica, pero triste. Aún hoy, escucho Till then, y un poco lagrimeo, debo confesar. De acá venía, entonces, esa angustia.
La secuencia queda así:
  1. Juana la Egoísta.
  2. Richard Dawkins.
  3. Los memes.
  4. Top five de música.
  5. Mills Brothers.
  6. Muerte.

Visto así, es asombroso cómo opera la mente. Y todo por un tema de Travis.