Y aquí seguimos, en la brecha, una vez más. Un poco más maltrecho, tal vez, pero tan insoportable como siempre…

Descubriendo un nuevo mundo: el de los amos de casa. Ya tengo domesticado al lavarropas (aunque sospecho que el muy guacho se comunica en secreto con el microondas), y he entrado en un territorio novedoso, poblado de suavizantes para ropa, jabones en polvo para lavadoras semiautomáticas y técnicas de vanguardia para el tendido de ropa.

Y si antes me quejaba del mal manejo del tiempo, hoy me he convertido en un malabarista bastante práctico: mientras se lava una tanda de ropa, voy pelando papas, tendiendo las camas o lavando el inodoro (a pesar de la centena y media de productos de limpieza que hay en un súper, ninguno quita la mugre de una sola pasada. O al menos, no en mi casa).

Como con la cocina ya me venía defendiendo bastante bien, por el lado del morfi no tengo mayor problema. Ya puede venir una guerra termonuclear: mi alacena siempre está bien surtida!

Lo único que que me falta para recibirme con el diploma dorado de Amo de Casa es organización. Ya me estoy acostumbrando a dejarme notas de un día para el otro, tipo Memento:

  • Comprar huevos y destapa-cañerías.
  • Pagar el gas y el teléfono.
  • La ontogenia resume la filogenia (no, esto era otra cosa).
  • Subir al techo a destapar los desagües.

Esto no garantiza que vaya a hacer todo eso, pero al menos constituye un atisbo de orden. Mejor sería si este sistema de notas se centrara en un solo sitio. Juro que al abrir el freezer para sacar la muzzarella, apareció una de mis autonotas (“sacar la muzzarella del freezer para el viernes”).

Y aún así, se sale adelante. Aquello de que la vida se autoorganiza parece ser cierto: a veces sólo andamos, por el mero hecho de andar.
Haciendo limpieza, encontré cajas de cosas que tenía guardadas: fotos, recortes de diarios o de revistas, cuadernos de ideas (todos repletos de comienzos de cuentos, guiones e ideas sueltas), dibujos y bocetos que, sinceramente, no recordaba haber hecho, tarjetas de cumpleaños propias y ajenas, servilletas (servilletas!!!) de papel de bares y cafés…
Uno de estos días habré de juntar valor y me pondré a revisar a fondo esos fósiles, a ver si hay algo que me recuerde, aunque sea vagamente, a ese tipo que fui alguna vez.

Y como la fiesta acaba, vayamos cerrando por hoy. Les dejo acá abajo la letra de la canción de allá arriba que, si bien nada tiene que ver con el post, bueno, así me siento ahora, enamorado del amor mismo.

Besos a todos y disfruten hoy, que mañana no se sabe.

Just a kiss, just a smile
Hold my hand baby, once in a while.
And that’s all I need, that’s all I need
And I’ll be Satisfied.

Think of me, when you’re away
Call me darling, just for today
That’s all I need, that’s all I need
And I’ll be satisfied

Oh, true love came to me, when I met you
True love makes me know I might not forget you
When you’re around me, you know you make me feel
Life is worth livin’ baby, when you’re so forgivin’

Just a kiss, just a smile
Hold my hand baby, once in a while.
And that’s all I need, that’s all I need
And I’ll be Satisfied.

Sólo un beso, sólo una sonrisa
Sostén mi mano, de vez en cuando.
Y eso es todo lo que necesito, eso es todo lo que necesito
Y estaré satisfecho.

Piensa en mí, cuando estés fuera.
Llámame cariño, sólo por hoy.
Eso es todo lo que necesito, eso es todo lo que necesito
Y estaré satisfecho.

Oh, el amor verdadero vino a mi, cuando te conocí
El amor verdadero me hace saber que no podría olvidarte
Cuando estás a mi alrededor, sabés lo que me hacés sentir
La vida merece ser vivida, nena, cuando sos tan comprensiva.

Sólo un beso, sólo una sonrisa
Sostén mi mano, de vez en cuando.
Y eso es todo lo que necesito, eso es todo lo que necesito
Y estaré satisfecho.

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