Existen pocas personas que no se hayan entretenido, en cualquier momento de su vida, en recorrer en sentido inverso las etapas por las cuales han sido conseguidas ciertas conclusiones de su inteligencia. Frecuentemente es una ocupación llena de interés, y el que la prueba por primera vez se asombra de la aparente distancia ilimitada y de la falta de ilación que parece median desde el punto de partida hasta la meta final.
Edgar Allan Poe

Hace no mucho estaba trabajando, con la radio de fondo, muy concentrado en lo que hacía. Sin embargo, me encontré angustiado, pensando en la Muerte. Me sorprendió bastante, porque era una emisora que pasa casi exclusivamente música, sobre todo a altas horas de la noche, que es el momento del día en que puedo trabajar en mis cosas, tranquilo. No suelen hablar de casi nada, menos de la muerte.
-¿Y cómo vine a parar acá..? Entonces me puse a hacer memoria. Me costó, pero creo que encontré la secuencia correcta.
En la radio estaban pasando un tema de Travis. Como, en general, no anuncian la música que pasan, deduje que era Selfish Jean, ya que este mismo nombre aparece varias veces en la letra de la canción. Lo pesqué enseguida, porque ya existe una novela de Cate Sweeney con ese nombre. Traduje para mí como Jean la Egoísta, pero también me sonó a Selfish Gene (Gen Egoísta), lo cual me recordó un libro de 1976 de Richard Dawkins, “The Selfish Gene”.
En ese libro, se considera la evolución cultural como análoga a la evolución biológica y, en general, como análoga a todo proceso evolutivo; postula como “replicador” al meme, neologismo creado por su semejanza fonética al termino “gene” y, por otra parte, para señalar la similitud de su raíz con memoria y mímesis (mimème).
Y esto de Meme, por afinidad, fue asociado con el meme informático, esa especie de consigna que se pasa de un blog a otro; por ejemplo, “Ocho cosas que nadie sabe de mí” (y que a nadie le interesan demasiado) o “Cinco temas que te marcaron”, etc. Y, nada más por escorchar, me hice una lista mental de cinco temas para (como en ese momento) oir mirando la lluvia. No llegué ni a cuatro.
Empecé por Matte Kudasai (King Crimson), luego Lo que dice la lluvia (Serú Girán). Sabía que me guardaba para el final “Till Then” de los Mills Brothers, pero esto me llevó a un capítulo de Millennium (Matryoshka, 1999), en el cual un anciano moría con este tema de fondo. Era una escena bella y pacífica, pero triste. Aún hoy, escucho Till then, y un poco lagrimeo, debo confesar. De acá venía, entonces, esa angustia.
La secuencia queda así:
  1. Juana la Egoísta.
  2. Richard Dawkins.
  3. Los memes.
  4. Top five de música.
  5. Mills Brothers.
  6. Muerte.

Visto así, es asombroso cómo opera la mente. Y todo por un tema de Travis.