Qué? No tuvieron lo suficiente? Bien, el mal nunca duerme (vean mis ojeras, si no), y aquí les dejo nuevos ejemplos de lo que no se debería decir. De nada.
- Bizarro: antiguamente significaba valiente, aguerrido (del it. bizarro=iracundo). Ahora se usa para definir todo aquello que es raro, extravagante o insólito. Así el general San Martín, cuya iconografía lo muestra siempre serio, invencible y bizarro, al final, era un jodón y un loquito. Sólo le faltaba el morral en bandolera para parecerse a un diseñador gráfico. Entonces? La confusión viene del inglés bizarre, que sí tiene la acepción de raro y extravagante (creo que en francés también). Igual, ya se ha difundido tanto que cansa llevar la contraria…
- Visualizar: a simple vista (je!) pareciera referirse al hecho de hacer visual o visible alguna cosa; hace mucho la gente sólo veía u observaba, tal vez miraba. De dónde salio este verbo? Hace rato que circula, y ha ganado su espacio por selección natural. Entonces? El método para construir aberraciones similares está al alcance de cualquier otario: tómase un adjetivo (digamos, táctil, por seguir con el juego) y añádese el sufijo izar. Voilá, ya tenemos un nuevo verbo: tactilizar=tocar. Directo a los noticieros, no? Se ve que para alguna gente, “ver” le suena a poco; así como zumo es más rico que jugo, visualizar es más “importante” que el humilde “ver”.
- Educacional: relativo a la educación. Eh? De dónde salió esto? No se decía “educativo”? Sospecho que esto viene de una traducción literal del inglés “educational”, así como emocional se emparenta con “emotional”. Entonces? Sin embargo, el tema de los Rolling se tradujo como “Rescate Emotivo” (Emotional Rescue), no “Rescate Emocional”. Esta tendencia a la traducción automática va en aumento, sobre todo porque es más barato poner a traducir al cadete de la empresa que encargarle la traducción a un profesional. En fin…
Julio 18, 2007 at 3:37 am
Disiento en el último ítem. De hecho en inglés también existen educative y emotive y no son lo mismo: yo siempre sostuve que el título del tema de los Stones está mal traducido. Un rescate “emotivo” (por la emoción que produce) puede ser el del héroe de una película yanqui que encara a los balazos a rescatar a unos rehenes anónimos; un rescate “emocional” en cambio refiere a rescatar al sujeto en cuestión de un particular estado de ánimo. Del mismo modo un juego didáctico puede ser muy educativo pero nunca educacional, y la política que el gobierno implemente (o debería implementar) sobre el tema es educacional y no educativa, salvo desde el punto de vista de que nos enseña a no creer en ella.
Por otro lado la acepción de bizarro ya está tan extendida que pronto la Cuadrada Academia la incluirá como incluye otra vieja traducción literal: “suceso” en lugar de éxito. ¡Un suceso es otra cosa, che!
Te dejo mis saludos, interesante blog… volveré.
Julio 18, 2007 at 2:18 pm
1+: Gracias por la aclaración; muy educativa.
Ignoraba la inclusión de suceso como éxito. Me pregunto si suceso y success no tendrán un origen y significado común, y se alejaron entre sí con el tiempo; en el caso de éxito, viene del verbo exire (exir=salir), y se aplicaba a la conclusión de un asunto (afortunado o no). Podía, pues, haber un buen o mal éxito.
Curiosamente, quedó en inglés “exit” como salida.
Gracias, y espero tus futuras visitas.
Julio 19, 2007 at 7:26 am
Un amigo me ha señalado el uso aberrante de “evento”: el evento es un hecho imprevisto, una eventualidad y no un acto planificado por anticipado. Pero la última perla la oí tras la final de la Copa América: un periodista decía que los brasileros habían salido a “nulificar” a las principales figuras argentinas. ¿Se diría que Riquelme sufrió “nulificación”, “nulificamiento” o, mejor, “una eficaz marcacionalidad nulificatoria”? Saludos.
Julio 19, 2007 at 2:24 pm
cinzcéu: cuanto más facil hubiese sido un simple “anular”, pero suena a poco. Tenés razón: “una eficaz marcacionalidad nulificatoria” es una maravilla…
Gracias por pasar a saludar.