Qué? No tuvieron lo suficiente? Bien, el mal nunca duerme (vean mis ojeras, si no), y aquí les dejo nuevos ejemplos de lo que no se debería decir. De nada.

  • Bizarro: antiguamente significaba valiente, aguerrido (del it. bizarro=iracundo). Ahora se usa para definir todo aquello que es raro, extravagante o insólito. Así el general San Martín, cuya iconografía lo muestra siempre serio, invencible y bizarro, al final, era un jodón y un loquito. Sólo le faltaba el morral en bandolera para parecerse a un diseñador gráfico. Entonces? La confusión viene del inglés bizarre, que sí tiene la acepción de raro y extravagante (creo que en francés también). Igual, ya se ha difundido tanto que cansa llevar la contraria…
  • Visualizar: a simple vista (je!) pareciera referirse al hecho de hacer visual o visible alguna cosa; hace mucho la gente sólo veía u observaba, tal vez miraba. De dónde salio este verbo? Hace rato que circula, y ha ganado su espacio por selección natural. Entonces? El método para construir aberraciones similares está al alcance de cualquier otario: tómase un adjetivo (digamos, táctil, por seguir con el juego) y añádese el sufijo izar. Voilá, ya tenemos un nuevo verbo: tactilizar=tocar. Directo a los noticieros, no? Se ve que para alguna gente, “ver” le suena a poco; así como zumo es más rico que jugo, visualizar es más “importante” que el humilde “ver”.
  • Educacional: relativo a la educación. Eh? De dónde salió esto? No se decía “educativo”? Sospecho que esto viene de una traducción literal del inglés “educational”, así como emocional se emparenta con “emotional”. Entonces? Sin embargo, el tema de los Rolling se tradujo como “Rescate Emotivo” (Emotional Rescue), no “Rescate Emocional”. Esta tendencia a la traducción automática va en aumento, sobre todo porque es más barato poner a traducir al cadete de la empresa que encargarle la traducción a un profesional. En fin…